Captura de Maduro, EE. UU y Venezuela, y un juicio en Nueva York


Nicolás Maduro fue capturado, junto a su esposa, Cilia Flores, en Caracas durante una operación ejecutada por fuerzas estadounidenses y trasladado a Estados Unidos, donde quedó bajo custodia para comparecer ante un tribunal federal en Nueva York por cargos vinculados al narcotráfico y narcoterrorismo, según reportes de prensa internacional.

De acuerdo con reportes, la captura se produjo el sábado 3 de enero en Caracas, en el marco de una intervención estadounidense que ha generado una rápida escalada diplomática y una crisis política interna en Venezuela. Medios internacionales informan que Maduro sería presentado ante la justicia federal en Nueva York este lunes 5 de enero.

Tras la salida forzada de Maduro del país, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina, respaldada por el estamento militar y el Tribunal Supremo, en un escenario de alta incertidumbre sobre la duración y condiciones de una transición política, así como sobre la convocatoria de elecciones.

En Europa, países de la Unión Europea (con excepción de Hungría, según el reporte) pidieron que cualquier proceso de “restauración democrática” respete la voluntad del pueblo venezolano y el marco del derecho internacional, tras la operación estadounidense.

Suiza anunció la congelación de activos vinculados a Maduro y su entorno bajo su jurisdicción, como medida preventiva asociada a la nueva situación judicial y política.

La comparecencia judicial en Nueva York y la respuesta del aparato estatal venezolano —incluidas fuerzas armadas, instituciones y actores políticos— marcarán los próximos pasos. En el plano externo, se anticipan nuevas definiciones en la OEA, la ONU y otros foros multilaterales, mientras gobiernos de la región y socios energéticos evalúan impactos sobre estabilidad y mercado.

En Lima, el diplomático y excanciller Miguel Rodríguez Mackay sostuvo que, pese a la ausencia actual de vínculos diplomáticos, el Perú debe prever el restablecimiento de relaciones con el gobierno que se instale en Caracas. Advirtió que revertir casi tres décadas de “chavismo y madurismo” será un proceso complejo y que Venezuela requiere “oxígeno” de la diplomacia regional.

Rodríguez Mackay planteó que, debido a que el Perú alberga la segunda mayor población venezolana de la región, después de Colombia, la relación bilateral debería convertirse en una prioridad. En esa línea, propuso impulsar reuniones binacionales de presidentes y gabinetes, y trabajar para que Venezuela retorne a la Comunidad Andina.

Foto publicada por Donald Trump en la plataforma Truth Social

Asimismo, consideró que el Perú debería retomar liderazgo regional mediante la reactivación del Grupo de Lima: si antes su foco fue “recuperar la democracia”, ahora —señaló— su agenda debería orientarse a acompañar el retorno, la estabilización institucional y la consolidación democrática, incluso bajo un eventual gobierno de Edmundo González Urrutia, además de emitir un pronunciamiento que reconozca el carácter “excepcional” del episodio

Fuentes: Gestión, CNN, Reuters, El País

Suscríbete en nuestro boletín

Únete a nuestro boletín quincenal para recibir las últimas noticias y análisis de la actualidad global y tendencias.